martes, 28 de julio de 2009

Chris Garneau - Music For Tourists


Chris Garneau es demasiado dulce para ser triste o demasiado triste para ser dulce, es uno de esos cantautores perdidos en el extenso universo existente de Estados Unidos, es suave, con una voz susurrante, con arreglos en su mayoría en piano y cuerdas, está en esa delgada línea entre lo amable y depresivo, utiliza su voz como parte de la música, como un instrumento más para expresar esos sentimientos tan personales, como episodios perdidos de una vida. Sus canciones han aparecido en un sin fin de dramas como The OC o Grey's Anatomy, y con justa razón, porque realmente sus letras y melodías son un perfecto vehículo que nos lleva a esos sentimientos tan humanos e imperfectos como lo son el miedo, el amor y el desamor.

Este es su primer disco salido por allá del 2006, producido por Duncan Sheik y con un aire un tanto oscuro, el disco abre con "Castle-Time", dándonos un piano que marca un inicio cual cajita musical "in crescendo", siendo acompañada por una voz dulce, apenas y entendible por los susurros que el Sr. Garneau nos regala, la letra es de esas que aunque no te hable de algo en particular, te dicen tanto, es como ver un capitulo de Seinfield, que aunque te habla de todo, no te dice nada, es un buen corte para dar inicio a este disco y con el cual te demuestra el sonido que trae este disco. En "Relief", nos narra una especie de encuentro desafortunado que él pretende "borrar", dejando solo esas palabras que le sirven más, es una buena canción donde muestra una voz excelente. "Black & Blue" pareciera parida por la mismísima Amanda Palmer con esas voces desesperadas y con cierta ansiedad, tan solo escuchando los coros me hace sentir algo que no logro descifrar, en esta canción Garneau se acompaña meramente de solo un piano, que lo hace sonar tan bien y que sube, cuando la letra lo exige.

"Saturday" es ahorita con la cual más me identifico (porque fue en sábado la última vez que te vi), otro ejercicio lirico de olvidar esos recuerdos lastimosos y dejar solo aquellos que te ayudan a continuar, como me pega la frase: "I love all things I said I love but i forget why i'm still standing". De "So Far" solo puedo decir que quien le canta a extrañar un buen día de ver televisión, o comer algo rico con esa persona, este disco es sin duda, un diario de la vida de muchos. Una de las canciones con las cuales flojea un poco el disco es precisamente "First Place". Con "Hymn", precisamente se pretende un "himno" al miedo de ser lastimado con palabras, al recibir esas palabras que pueden doler, es una especie de "¡Cuidado con lo que puedes decirme!", es una canción corta, con un órgano sublime y nuevamente esa voz susurrante de Garneau, a veces me suena a un tango lento.

"Baby's Romance" es una canción que pareciera escrita por Elliott Smith, tiene esa esencia, esa alma, por algo es uno de sus tan mencionadas influencias, incluso, más adelante saldrá de nuevo Elliott Smith. "Not Nice" es una especie de reclamo de forma amable, de esas ocasiones que en lugar de buscar una pelea, simplemente das la vuelta y te vas, en youtube hay una versión en acordeón que toca este señor que no tiene madre, muchos dicen que suena a canción de iglesia, pero no, ahí demuestra que es un genio compositor, esta sin duda es otra de las grandes maravillas que se le encuentran a este disco. Con "Blue Suede Shoes", me pasa algo muy chistoso, es una canción emblemática que expresa perfectamente mi momento, lo que siento y pienso, musicalmente es sencilla, básica tal vez, pero acertada, la voz susurrante nuevamente como herramienta de sonido es impecable. "We Don't Try", es una especie de historia con moraleja, una especie de consejo sin llegar a ser moralista, una especie de mensaje sencillo que nos dice: "nunca dejes de hacer algo por el miedo a hacerlo, porque puede que mañana te arrepientas o sea demasiado tarde", de hecho me recuerda mucho a esa película "Nunca te Vayas Sin Decir Te Quiero".

"Sad News" es pesimista, oscura y les recomiendo que si no están listos, sáltenla. El disco "oficialmente" hablando cierra con "Halloween", continuando con ese pesimismo, pero más en forma de disculpa, Garneau nos muestra una bella carta escrita al destino. El disco nos regala un track extra, y es nada más y nada menos que un cover de "Between the Bars", canción del magnífico Elliott Smith, la ajusta perfecto tanto a su voz, y a su piano, es innegable la influencia latente que Smith dejo a Garneau y se nota. Un buen disco para estos días con nubes grises en el cielo.


Sad Me

1 comentario:

i. dijo...

este disco me gusta mucho, es deliciosamente triste, no sé cómo expresarlo, we don´t try, sad news y relief creo que son mis favoritas! que le vaya bien!